Discurso, cómo hacerlo bien en tres pasos

¡Bienvenido soldado! Cuando abras tu boca para hablar debes saber de qué vas a hablar, ante quién lo harás y para qué. Si, si, si, no se trata de hacerlo sin sentido… así que de ahora en adelante, no quiero que abras tu bocota si no tienes un plan. Cómo hacer un discurso y aprender nociones elementales de discurso es tu lección aquí ¿entendido?.

Un líder que no se prepara para hablar a los demás es como un soldado kamikaze,… ¡se dirige a su propia muerte! (o bueno, al menos a un fracaso inminente)

discurso 01

… lo que quiero decir es que debes tener el tema sobre el que hablarás, utilizar un lenguaje adecuado para tus oyentes y tener un objetivo claro de lo que pretendes con tus palabras… ¿qué esperas entonces?, ¡a trabajar en ello!.

Uno, dos, uno, dos, uno, dos… si no tienes bien definidas estas respuestas, es mejor que no pongas un solo pie en la calle, mucho menos tu cuerpecito, ¡te harán pedazos!.

Cómo hacer un discurso

1. ¿De qué vas hablar?

¿Qué, qué, qué, qué?, ¿por qué tartamudeas?. Tu tema debe ser claro, no te compliques: Introducción, desarrollo y conclusión, listo, se acabó.

Introducción: Aquí debes captar la atención de quien te escuche, usa una frase célebre, una pregunta, un refrán, una historia, un objeto, lo que te plazca recluta, pero eso sí… que esté relacionado con tu tema ¿entendiste?.

Desarrollo: ¿Cuáles son los hechos, las ideas que quieres presentar?. Vamos novato, necesitas algunos puntos principales, tres o cuatro son suficientes; usa ejemplos, estadísticas, historias o anécdotas. Sé muy claro y no exageres en los detalles. No quiero que la gente se aburra al escucharte.

Conclusión: Es tu última oportunidad para transmitir tu mensaje. Todo buen líder, termina con un comentario final en forma de reto, pregunta, anécdota, cita o un enérgico llamado a la acción y tú… así deberás hacerlo.

Grábate esto muy bien si quieres estar un día al frente de batalla con 10,000 hombres tras de tí: el líder que habla con un lenguaje sencillo, que cuenta historias y anécdotas fascinantes, es honesto y entusiasta es el que obtiene la victoria y la corona de laureles le es entregada.

discurso 02

Durante el discurso, toma en cuenta las transiciones de una parte a otra de la plática, usa frases, enunciados o preguntas como:

después, también, pero, consiguientemente, considerar, finalmente, en lugar de, luego, entretanto, además, siguiente, entonces, todavía, de acuerdo con, como resultado, por ejemplo, además de, empecemos con, más importante, esto significa, para ilustrar”.

No te quedes solo mirando, guarda esto en tu arsenal (copiar, pegar, imprimir… ya acabaste).

2. ¿Para qué vas a hablar?

No se trata de hablar por hablar, debes tener un propósito, ¿cuál de estos es el tuyo soldado?

  1. Persuadir: ¿Deseas cambiar actitudes o conductas y convencer a tus oyentes para que aprueben tu punto de vista
  2. Entretener: ¿Pretendes divertir o alegrar a quien te escuche?
  3. Informar: ¿Quieres que tu gente aprenda un nuevo tema o desarrolle alguna habilidad?
  4. Inspirar: ¿Tu intención con el discurso es alentar a las personas a que logren sus metas o ideales y que alcance su potencial más alto?

3. ¿Ante quién vas a hablar?

Todo lo que digas debe quedar inmediatamente claro para tus oyentes… ¡sííííííííííí!, ellos no tendrán oportunidad de pedirte que repitas lo que estás diciendo, así que tus palabras deben ser sencillas y elocuentes

Sencillas para que te pongan atención; habla de la misma manera en que ellos hablan, ¡no uses palabritas rimbombantes!, ¡no trates de lucirte de esta manera!, no funciona… ¡sencillez y claridad!.

Elocuentes para que tus palabras hablen a los sentidos y provoques la imaginación de quien te escuche; debes ser tan descriptivo que la gente pueda ver, tocar, oír, oler, saborear lo que dices. De vez en cuando, exagera la forma en la que dices las cosas…

¡Siéntete poeta, predicador, sacerdote, sargento mayor o general de la armada si quieres!,. Diviértete con ello, utiliza recursos retóricos… haz que quien te escuche razone, imagine.

Incluye en tu plática ideas contrapuestas, si quieres explicar lo que es el bien, habla también del mal; construye imágenes con tus palabras diciendo cosas como “tenemos en nuestras manos la llave de la democracia”… no habrá tal llave físicamente, pero se escucha mejor que si dices “de nuestro voto depende el que la elección tenga éxito” ¿o no?.

Hazle caso al corazón

No te olvides de los sentimientos, son un arma poderosa… los grandes líderes los usan porque la gente no solo razona e imagina, también siente.

Utiliza términos emotivos como “Dios nos tiene preparadas una habitación en el cielo para cada uno de nosotros; desde hoy la de nuestro amigo José ya no estará sola y le bastará asomarse a su ventana para ver cuánto le extrañamos”.

discurso 03

Creo que es suficiente con lo que has aprendido hoy; espero ya tengas una idea clara de cómo hacer un discurso y hablar en público con poder. Aquí te dejo algunos ejemplos de discursos de oratoria y cómo improvisar discursos cuando sea el caso.

Ahora ¡escribe tus comentarios!, ¡vamos!… un, dos, un, dos, izquierda, izquierda, izquierda, derecha, izquierda, izquierda, izquierda, izquierda, derecha, izquierda…

¿Y tú qué opinas?