Cómo manejar tu voz y el arte de hablar con elocuencia

¡Soldado!, cualquier persona puede decir palabras o pronunciar discursos, lo sabes, pero tu no te conformas con eso; tu quieres que tus palabras sean memorables, que estén impregnadas de emotividad, quieres ser un maestro en el arte de hablar con elocuencia.

Quieres ser un Napoleón, un Máximo Décimo Meridio… Comandante de los ejércitos del norte, General de las Legiones Félix, leal sirviente del único emperador Marco Aurelio ¿no es cierto?.

Cuando tu voz es firme, tiene un timbre agradable, una clara dicción y no es monótona, eres capaz de seducir, convencer, motivar y someter a tu voluntad a quien tengas en frente… esto es el arte de hablar con elocuencia.

De ahora en adelante ya no hablarás más de forma aburrida y sin encanto, porque te convertiré en un soldado rudo, que sabe darle vida a sus palabras e impregnarlas de sentimientos. Eso sí,… ¡nada de mariconerías ni actuación, pura autenticidad! ¿entendido?

arte de hablar con elocuencia

Elocuencia

Mira bien esta frase y léela para mí en voz alta:

“siempre sabiendo que la unión es lo que nos mantendrá vivos”

No, no, no, no, no y no; no me impresionas soldado. ¿Careces de sentimiento o qué?, Te escucho sin vida, sin encanto, no me dice nada la frase, no sentí nada.

Intenta de nuevo pero ahora hazlo, subiendo el tono y volumen en la palabra “unión”… ¡vamos!

“siempre sabiendo que la unión es lo que nos mantendrá vivos”

Eso es, ¿se escucha mejor o no?, claro que sí, le estás dando vida e intención a la frase, pero aún no logras conmoverme. ¿Qué te parece si vuelves a hacer lo anterior y en la última frase después de “unión” bajas un poco el volumen y luego lo subes ligeramente en “mantendrá” y al máximo en “vivos”?. Anda, no tengo todo el tiempo…

“siempre sabiendo que la unión es lo que nos mantendvivos

¡Eso es, hasta se me puso la piel de gallina!, estoy conmovido, realmente conmovido, me convenciste… quiero seguir vivo y por lo mismo es necesario estar unidos, no hay otra opción.

La expresión de la voz

¿Te das cuenta del impacto que puede tener una sola frase cuando usas la intención adecuada?, ¿te das cuenta?. Este es el secreto de los grandes líderes, sienten lo que están diciendo, modulan su voz, hacen variaciones en el volumen, el tono… ¡dan vida a sus palabras!

arte de hablar con elocuencia 02

Tampoco se trata de que en todas las frases hagas estas variaciones. No habrá quien te crea ni quien te aguante, ¡oh no!… debes ser creativo y elegir con cuidado las palabras en las que harás énfasis y en las que no.

Un líder que utiliza tonos de voz que se elevan en las partes vehementes o dramáticas y tonos que bajan hasta el susurro, inclusive en las partes reflexivas o emotivas, mantiene el interés de quien le escucha y deja el mensaje grabado.

Si además a estas variaciones se añaden cambios de velocidad en las palabras, escucharte se vuelve una delicia y ponerte atención, un placer.

Las pausas, el silencio estratégico

Adicional a lo anterior, cómo líder, debes hacer pausas estratégicas, respirar… ¡sí! funcionan muy bien, te permiten separar ideas y captar la atención.

La gente percibe el silencio y se pregunta ¿qué pasó?, e inmediatamente voltean a verte, abren sus ojos y sus oídos los mantienen atentos. Grábate esto muy bien soldado, dormiré tranquilo al saber que te ha quedado claro.

Emotividad

Te voy compartir una enseñanza de mi General Patton… “los seres humanos somos un costal de emociones y sentimientos”. Así que sabiendo esto, será mejor que cuando hables, lo hagas con elocuencia, provocando sentimientos y emociones acordes a lo que estés diciendo.

Si quieres que el otro ría, ríe tú. Si quieres que el otro llore, llora tú. Lo que quieras que el otro sienta con tus palabras deberás sentirlo y transmitirlo TÚUUUUUUUUUUUUUU, pero siempre de forma auténtica ¿te quedó claro?. No quiero actuaciones baratas ni melodramas.

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¿Y tú qué opinas?